La Fuga de Deponia es una divertida aventura gráfica lanzada en 2012 por el estudio alemán Daedalic. Un mundo distópico en clave de humor.

Deponia es una saga compuesta por cuatro títulos que nos pone en la piel de Rufus, un joven entusiasta e ingenioso, pero inocente, torpe y excesivamente vago. Deponia es el nombre de un planeta vertedero del que quiere escapar Rufus. Su deseo es llegar al Elíseo, una ciudad flotante donde habita la clase alta. En esta primera entrega, sus disparatados planes para intentar escapar le llevarán a encontrarse con Goal, una habitante del Elíseo que cae a Deponia por accidente. Rufus deberá devolver a Goal a su hogar enfrentándose a los Organon, la fuerza militar que hace de nexo entre Deponia y el Elíseo.

La ciudad de Quvak en La fuga de Deponia
Deponia es una saga Junkpunk, donde la tecnología está hecha de chatarra



Una distopía de dibujos animados

Su estética de dibujos animados es una maravilla visual de líneas irregulares y escenarios repletos de detalles. La fuga de Deponia pertenece al género Junkpunk, donde la tecnología está basada en la chatarra. Todo está hecho a base de restos metálicos, piezas de aparatos viejos, tuberías destartaladas y restos de toda clase. A pesar de que es un mundo construido con basura, guarda una estética muy cuidada. Las construcciones están diseñadas con criterio artístico, lo que hace que todo sea paradójicamente bonito y colorido para reforzar el tono cómico del juego.

La historia se caracteriza por su sentido del humor y por los momentos absurdos. Conforme el juego avanza la trama se va ramificando de una forma inesperada, planteando misterios que no tienen respuesta en este primer título. Y quizás esa es la mayor pega de La Fuga de Deponia, su final es bastante abrupto e inconcluso. No se siente tanto como una historia independiente, sino más como el primer capítulo de una historia mayor. Esto no es un problema en sí mismo, siempre y cuando tengas en cuenta que se trata de una saga serializada. Debes jugar a todos los títulos para concluir la historia, o al menos a los tres primeros. Eso no significa que no funcione como juego independiente, es un juego completo que dura entre 6 y 8 horas, pero te deja ese regusto a “esto no es un auténtico final” que puede dejarte frio por la cantidad de flecos sueltos que quedan al terminarlo. Por suerte, la saga suele estar en oferta en plataformas digitales y puedes encontrar todos los títulos a precios muy asequibles.

Tienda de Toni en La fuga de Deponia
Rufus es tan entrañable como irritante.



Control intuitivo

El control está muy simplificado, funciona básicamente con dos acciones que corresponden a los botones del ratón. El izquierdo nos sirve para movernos y para realizar acciones que impliquen manipulación, mientras que el derecho suele servir para examinar los elementos o para acciones alternativas que impliquen utilizar elementos sobre el propio Rufus, como ingerir algún alimento o ponerse una prenda de ropa. Las acciones son contextuales, es decir, que cambian en función del elemento seleccionado, nosotros solo debemos preocuparnos por qué botón pulsar. Además, tiene implementado un sistema de inventario muy cómodo e intuitivo, que nos permite abrirlo y cerrarlo utilizando la rueda del ratón. Resulta bastante inmersivo porque el movimiento de la rueda corresponde con la animación de apertura del inventario, que baja desde la parte superior de la pantalla. De esta forma pareciera que nuestro movimiento de rueda es el que baja físicamente el cajón del inventario. Quizás parezca que no tiene mayor importancia, pero es una muestra del cariño y la atención al detalle que hay puesto en el jueg

Para jugadores avanzados

La fuga de Deponia es un tñitulo principalmente dirigido a jugadores experimentados en el género. Podríamos ubicar la dificultad en un rango medio-alto. Combina puzles sencillos similares a otras aventuras gráficas con otros que requieren de mayor ingenio, y algunos momentos donde nos quedaremos realmente atascados. Y eso que el juego es completamente lineal, no tenemos un mapa con diferentes ubicaciones a las que ir, sino que irán cambiando según el capítulo. No obstante, los escenarios son lo suficientemente grandes como para no tener siempre claro dónde está la clave de los puzles.



El sucesor espiritual de Monkey Island

Si has jugado a algún Monkey Island, no te hará falta mucho esfuerzo para darte cuenta de las similitudes de Deponia con las aventuras de Guybrush. Desde que Tales of Monkey Island fuera estrenado en el año 2009, la saga de Lucas Arts sufrió una sequía que no terminó hasta 2022 con el lanzamiento de Return to Monkey Island. La llegada de la saga Deponia en 2012 rellenó ese enorme hueco con las aventuras de Rufus, un protagonista innegablemente parecido a Guybrush Threepwood. Comparte el mismo molde de anti-heoe con carácter egoísta, inocente y torpe. Sus aventuras y su humor tienen una clara inspiración en la obra de Lucas Arts, desde su plan descabellado hasta el interés romántico. Incluso algunos puzles son similares, como uno donde debemos recolectar una serie de ingredientes que no están disponibles, pero podremos buscar equivalentes para hacer la receta. Sin contar que sus gráficos tienen un aire que recuerda mucho a The Curse of Monkey Island. Lo bueno de La fuga de Deponia es que está lo suficientemente cerca de Monkey Island como para que te resulte familiar, pero lo suficientemente lejos como para que no lo consideres una copia.