Allá por el lejano 1998, Pop Top Software lanzó Railroad Tycoon 2 para PC. Un simulador de gestión ferroviaria con ambientación histórica y un complejo pero accesible sistema económico.
Aun recuerdo cuando lo jugué por primera vez. No requería un PC demasiado potente y prometía horas de diversión, dos virtudes muy valiosas en los 90, cuando los ordenadores se quedaban anticuados muy pronto y los juegos no se conseguían con tanta facilidad. No tardó en convertirse en uno de mis juegos preferidos aunque no había jugado al primero. Tenía la virtud de resultar intuitivo a pesar de su complejidad, de hecho estaba en inglés y nunca eché en falta una traducción. Las mecánicas estaban lo suficientemente pulidas y simplificadas para entenderlas con ese inglés nivel medio que ponemos en el currículum. Volver a jugarlo me ha hecho corroborar lo bueno que es, y aquí te explico por qué.
Es un gran simulador económico
Railroad Tycoon 2 requiere planificación, paciencia y supervisión constante. Es un juego pausado, no te vas a estresar con él, pero vas a necesitar estar pendiente del juego para sacarle el máximo rendimiento a tu compañía. Los comienzos suelen ser bastante sencillos, basta con unir dos poblaciones de tamaño considerable que tengan demanda de pasajeros y correo. Solo eso ya va a comenzar a dar beneficios. El siguiente paso lógico sería comenzar a transportar materiales. Aquí viene la parte de la planificación: ver donde podemos colocar estaciones para suministrar las demandas de las ciudades. A su vez, estas utilizaran esos materiales para producir otros bienes que también podemos transportar, creando así una cadena de producción que nos hará multiplicar nuestros beneficios.
Hasta aquí, fácil ¿no? Pues no tanto, el juego tiene un sistema de eventos que hace variar el valor de las mercancías. Conforme vayan pasando los años, la economía cambiará en base a sucesos históricos reales: la Guerra Civil americana, el Crack del 29, el boom del automóvil, las guerras mundiales, etc. Los bienes subirán y bajarán de precio de forma periódica, trastocando la rentabilidad de nuestras rutas. Un evento puede provocar una crisis pero generar una oportunidad nueva. Por ejemplo, el uso del coche reducirá los beneficios del transporte de pasajeros, pero creará nuevas demandas de materiales relacionados con el sector automovilístico. Este sistema mantiene vivo el juego, evitando que nos acomodemos en rutas rentables y que la partida se vuelva aburrida al poco de empezar.

Railroad Tycoon 2 es una lección de historia del ferrocarril
A lo largo del juego vamos a disponer de diferentes locomotoras que podremos adquirir. No tenemos control sobre su disponibilidad, no hay un sistema de investigación para obtenerlas. Su aparición en la tienda depende del año en el que nos encontremos. Las máquinas son reales, comienzan desde el Stephenson Rocket, la primera locomotora; y terminan con el Shinkansen, el tren bala japonés. Conforme pasa el tiempo va apareciendo nueva maquinaria y dejando de estar disponible otra. Obviamente, cuanto más avancemos en el tiempo, mejores locomotoras podremos comprar, pero no todas son buenas para todos los cometidos. Nuestra elección dependerá de la ruta y de la cantidad de vagones. Cada máquina varía su velocidad dependiendo de la carga que trasporte y de la pendiente del terreno. Hay máquinas que destacan por su velocidad en llano, otras por mantener el tipo en las cuestas y otras equilibradas que son capaces de llevar grandes cargas a ritmo aceptable. No obstante, estas diferencias se notan mucho más en las primeras máquinas, donde las velocidades son muy limitadas. Conforme tengamos locomotoras más modernas será menos importante este aspecto.
Además debemos prestar atención al tipo de combustible y a los costes de funcionamiento. Al principio todos los trenes son de carbón, pero llegará un momento donde dispondremos de trenes eléctricos y alguna maquinaria diésel. Las locomotoras llevan dos costes asociados: costes de mantenimiento y costes de combustible. Hay que tener en cuenta también que cuando lleguen a nuestras manos los trenes eléctricos, deberemos renovar también los tramos de vía para que sean compatibles. Todo esto con sus correspondientes costes.
También podremos mejorar nuestras estaciones con nuevos edificios e instalaciones. Se trata de un sistema básico de mejoras para aumentar su rendimiento. Así que podremos, por ejemplo, construir restaurantes u hoteles que aumenten los ingresos por pasajero y diferentes tipos de almacenes para acelerar la carga y descarga de materiales. Aparte de esto, es esencial construir talleres para el mantenimiento y depósitos de agua y de arena para abastecer a los trenes si no queremos que su velocidad disminuya drásticamente. Las locomotoras de carbón funcionan con motores de vapor, por lo que necesitan recargar agua periódicamente. Reconozco que he tenido que mirar lo de la arena, resulta que los trenes antiguos llevaban depósitos de arena, la cual esparcían por los railes para mejorar la tracción en pendientes o en condiciones de lluvia.

Debes afinar tu olfato para crear rutas comerciales
Railroad Tycoon 2 da libertad absoluta para crear tus rutas. Las estaciones no tienen que unir ciudades obligatoriamente, el mapa está salpicado de estructuras que generan o demandan mercancías y pasajeros, por lo que tendremos que detectar las oportunidades de negocio por nuestra cuenta. Una vez decidamos dónde vamos a colocar las estaciones y las unamos con vías, debemos comprar una locomotora y asignarle una ruta. Cada ruta puede hacer parada en infinitas estaciones, pero debemos valorar el tiempo que tarda en completarse, muchas veces nos compensa tener más trenes con rutas más sencillas.
Cada tren puede llevar hasta seis vagones, pero debemos tener en cuenta varios factores. El primero es la disponibilidad de la mercancía. Los edificios del mapa generan productos y pasajeros de forma limitada. Tenemos que “calcular” cuanto se produce para no llevar más vagones de los necesarios. Si no hay suficiente carga para llenar todos los vagones asignados, trasportaremos vagones vacíos que solo servirán para aumentar el peso del tren y que su velocidad disminuya. Y aquí llega otro de los factores, cuantos más vagones asignemos a un tren, menor será su velocidad. Este factor es bastante importante al principio del juego porque los trenes más antiguos acusan mucho el exceso de carga. A veces conviene hacer más trayectos con poca carga que un solo viaje hasta arriba de mercancía.
El dinero generado por cada transporte de mercancía va a depender del tipo de carga y de la distancia entre estaciones. Cuanto mayor sea la distancia entre paradas, mayor será la ganancia. Eso sí, el tiempo corre en nuestra contra, porque el beneficio disminuye gradualmente cuanto más tarde el tren en llegar a su destino.

Te puedes convertir en un tiburón de los negocios
Railroad Tycoon 2 va un poco más allá del ser un simulador económico del ferrocarriles. El juego separa las cuentas de la empresa del capital personal. De forma que la empresa puede ser total o parcialmente nuestra. Montar una compañía de ferrocarril con capital propio es tarea imposible, así que en un principio tendremos que contar con inversores que nos ayuden a arrancar. Seremos propietarios de un porcentaje y recibiremos dividendos de los beneficios. En cualquier momento podemos comprar y vender acciones. Incluso podemos abrir una nueva empresa paralela si disponemos de suficiente capital propio.
Cuanto mayor sea nuestro porcentaje de acciones mayores serán nuestros dividendos, pudiendo llegar a adquirir el 100% de la empresa y transferir el capital a nuestra cuenta. En caso de que necesitemos dinero podemos emitir acciones para inyectar capital a la empresa, pero podemos llegar a perder el control de la compañía si no hacemos las cosas bien. En escenarios donde haya más compañías, también podemos adquirir acciones de las mismas y llegar a absorberlas, pero también podemos ser absorbidos. Lo que en principio era un juego de gestión de trenes se puede convertir en una experiencia de operaciones bursátiles y especulación. Lo bueno es que, si solo te interesa la gestión de la empresa, puedes configurar el modo de juego para centrarte solo en el transporte.
Pero aún hay mas, existe una tercera vía económica que consiste en comprar industria. Las mismas estructuras que nos demandan y producen bienes pueden ser adquiridas por la compañía. De esta manera, sus beneficios serán para la empresa, pero para que sea rentable, tenemos que satisfacer su demanda y dar salida a sus productos con nuestros trenes.

Sus gráficos aguantan el tipo
A pesar de su calidad, el paso del tiempo no le es ajeno Railroad Tycoon 2. Su apartado gráfico es su peor parte. Dispone de una vista isométrica que podemos rotar en cuatro vistas de 90 grados. Sus gráficos y sus sistema de rotación de cámara están desfasados, pero no es ningún drama. Rara vez vamos a necesitar rotar la cámara y su apartado visual cumple su función perfectamente. De hecho, sus gráficos pre-renderizados aun conservan cierto encanto retro.


