peter pan contra el barrio

Desde que Final Fight popularizara los juegos de ‘Yo contra el barrio’, aparecieron multitud de beat’em up dispuestos a subirse a la tendencia del momento. Cualquier excusa era buena para liarse a golpes contra todo lo que se moviera. Incluso en universos tan inesperados como el de este Hook desarrollado por Irem.

AÑO DE LANZAMIENTO

1992

PLATAFORMAS

Arcade

ligeramente basado en la película de spielberg

Recuerdo jugar a este título junto a un amigo en una máquina recreativa que había en una tienda de frutos secos cerca de mi casa. Sí, has leído bien, en los 90 había máquinas recreativas por todas partes. Nunca me entusiasmó nada relacionado con Peter Pan, pero sí los beat’em up. No era un género que le pegase mucho a este personaje, pero en su momento tampoco le di importancia. Me pareció un juego bastante divertido con unos gráficos simpáticos. Sin más.

En aquel entonces no estaba muy puesto en cine, pero Hook era merchandising oficial de la película del mismo nombre estrenada en 1991, producida por Tri-Star Pictures y dirigida por Steven Spielberg. Incluso tenía parte de la música de la película, compuesta por John Williams. Es de suponer que la licencia no incluía poder utilizar la imagen de los actores, ya que las caras de los personajes son diferentes. Eso sí, hay imágenes en la intro en las que Peter Pan tiene bastante parecido a Robin Williams, cosa que choca porque, inmediatamente después su cara es totalmente diferente en el roster de personajes. 

El juego iniciaba de la misma forma que la película. Por lo visto, Peter Pan vivía en el mundo real y tenía hijos. Una nota le informaba de que el Capitán Garfio los había raptado, por lo que tenía que volver a Nunca Jamás para rescatarlos. A partir de ahí, empezaban las host***s y cualquier parecido argumental con la película era pura casualidad. Era normal, difícilmente se podía adaptar una historia que hablaba sobre la madurez a un género tan poco dado a la reflexión como el beat’em up. Pero amigo, es que los juegos de tortas vendían. El argumento solo era la excusa para enfrentarnos a una variedad de enemigos en diferentes niveles. Lo clásico del género.

HOOK EN IMÁGENES

¡pIRATAS!

Como no podía ser de otra forma, la temática pirata era la protagonista de Hook. Barcos, tabernas y playas conformaban los escenarios principales de esta aventura.

gráficos y jugabilidad

Si lo comparamos con títulos contemporáneos no fue un prodigio gráfico, pero tenía un apartado artístico que le daba cierto encanto. Era llamativo por su colorido y por la cantidad de detalles de los escenarios, a pesar de la escasa variedad de los mismos. La estética visual era bastante similar a la película y le hacía algunos guiños, como utilizar bolas de beisbol a modo de armas arrojadizas -en referencia al partido de béisbol que aparecía en el filme-. En cuanto a jugabilidad, estaba bastante bien sin destacar especialmente. Todo dentro del guion de lo que se esperaba en un juego de la época.

los personajes

los niños perdidos

El roster de personajes estaba formado por cinco miembros: Peter Pan y cuatro de los niños perdidos. Su diferencia radicaba en tres características: alcance, poder y velocidad.

una propuesta poco arriesgada

Hook fue un título continuista con escasas innovaciones. Eso no lo convertía en un mal juego, de hecho ha envejecido muy bien y es uno de los grandes beat’em up de los arcade. Pero en su momento, sí le hacía pasar desapercibido ante la multitud de grandes títulos de su momento. En su mismo año de lanzamiento aparecieron para arcade otros beat’em up como Undercover Cops, X-men y el legendario Cadillacs & Dinosaurs. Juegos técnicamente superiores y con temáticas más acordes al género. Pero además, en los salones recreativos seguían triunfando juegos anteriores como Knights of the Round, Captain Commando o Turtles in time. Incluso Final Fight, que era del 89, seguía teniendo tirón en los arcade. 

Las detalles que hacían diferente a Hook no fueron suficientes para hacerlo destacar. Una de las cosas más curiosas del título era la posibilidad de golpear a enemigos que estuvieran en el suelo, algo poco habitual en el género. En este sentido de cosas inusuales, también existía un ligero grado de interactividad con el escenario. Por ejemplo, cortar la cuerda de un ancla para que cayera sobre los enemigos. Además, permitía el modo a cuatro jugadores. Característica poco relevante, porque dependía de que el establecimiento dispusiera de un cabinet con cuatro controles. Cosa que, o casi nunca ocurría, o estaba ocupada por un título más popular.

la crítica de la época

Fue recibido por la prensa con poco entusiasmo. Era un juego correcto, pero lejos de los referentes del género y con la losa de ser un producto de merchandising. Fue alabado por su apartado artístico y recibió críticas por su simpleza y escasa innovación.

¿es jugable hoy?

Realmente, sí. No fue el beat’em up más innovador de su época, pero hoy en día se puede decir que estuvo a la altura. Tiene algunos gags visuales que lo hacen ameno. Ha envejecido muy bien y aun te puede dar un par de horas de diversión.