Aunque España tuvo una industria del videojuego considerable durante los 80, la gran mayoría de juegos que nos llegaron en los 90 provenían de fuera, principalmente de Japón. La lejanía, el desconocimiento y la falta de Internet propiciaron el uso del tópico para representar a nuestro país.
A lo largo de la historia de los videojuegos, muchas compañías extranjeras han echo referencias o han incluido a España en algunos de sus títulos. Entendemos que siempre con la mejor de las intenciones y si ánimo de ofender, han recurrido a estereotipos para representarnos. Esta lista es una muestra de apariciones donde predomina el tópico, que en si mismo incluye algo de admiración, aunque no sea la mejor forma de expresarla.
Street Fighter II | Vega, el torero ninja
Empezamos por el más famoso, el luchador español de Street Fighter con garras y máscara. Hizo su aparición en 1991 y aunque parezca mentira, su protección facial tiene que ver con un tópico español. En Japón existe una idealización romántica de la estética y la belleza española que se ve reflejada en Vega, en su atuendo y en el escenario flamenco en el que lucha. La razón por la que Vega lleva un máscara es porque quiere evitar cicatrices que mancillen su belleza.
Vega es un villano, uno de los jefes finales y secuaz de M.Bison. Su trasfondo oficial es el de un luchador perteneciente a la nobleza, cuyo estilo de combate mezcla la tauromaquia con el ninjitsu ¡Con dos cojines! Tampoco podemos llevarnos las manos a la cabeza, porque todos los luchadores de Street Fighter se alimentaban de tópicos en menor o mayor medida. En parte era la gracia del juego y permitía que los personajes fueran reconocibles y claramente diferenciables.
Fatal Fury 2 | Laurence Blood, el toreo como estilo de lucha
En Japón debieron pensar: si un torero se pelea con un toro y gana ¿Por qué su estilo no le puede servir para pelear con otros luchadores? De este hipotético razonamiento nació Laurence Blood. SNK repetía la fórmula de Street Figther 2, incluyendo a un español como uno de los jefes finales del juego. Si con Vega agradecíamos que no llevase capote, este no solo lo llevaba, sino que su escenario de combate era una plaza de toros con los animales corriendo de un lado a otro. Una mezcla de corrida, encierro y y combate de artes marciales, casi nada. Fatal Fury y Street Fighter jugaban a hacer los mismos pastiches de tópicos para crear personajes reconocibles, arquetípicos y, en ocasiones, tan desvirtuados como Laurence Blood. Un torero de nombre francés, apellido inglés y tradición española que combatía capote en mano. Una prenda que, en la vida real, solo entorpecería debido a que pesa 5kg y no sirve para golpear ni para defenderse. Pero en pantalla, los movimientos de Lawrence Blood se veían genial y su nombre sonaba muy potente para cualquiera de habla no hispana.
Castlevania: Bloodlines | Un señor de Segovia VS Drácula

No me cabe duda de que algún desarrollador de Konami pasó unas vacaciones en España, más concretamente en Segovia. La visita debió gustarle mucho, porque uno de los dos personajes seleccionables para acabar con el mismísimo Drácula es segoviano. El único fallo es que se llama Eric Lecarde, un nombre que le pega mucho más a un francés que a un castellano del siglo XIX. Sin embargo, no cae en los clásicos tópicos estéticos ni culturales. Bueno, solo un poco, porque Eric es noble -como Vega-. Parece como si en Japón tuvieran cierta tendencia a mostrar a los españoles como nobles con buena planta y pelo Pantene. Nada más lejos de la realidad, pero se agradece que nos saquen de los toros y el flamenco, aunque solo sea un rato.
Soul Calibur | El pirata Cervantes
En SoulCalibur volvemos a ser villanos e introducimos un nuevo tópico español: los piratas. Aunque hubo piratas españoles, España fue unos de los países que más sufrió la piratería en aguas del Caribe y el Atlántico. No obstante, esa estética marítima está asociada a España por los japoneses. Namco volvió a introducir a un español como jefe final en un juego de lucha, algo que ya empezaba a parecerse a un patrón. En este caso hablamos de Cervantes de León, un pirata poseído por la espada SoulCalibur. Y no, no vamos a pasar de puntillas por su nombre. Namco utilizó como nombre el apellido español más universal en combinación con otro apellido, «De León», para que sonase aun más español. Como meter croquetas en una empanada gallega.
Quidditch Word Cup | Toreros en Hogwarts
Si algo hay que decir de Quidditch World Cup es que va directamente con la chorra fuera. Que Street Fighter o Fatal Fury pusieran a un torero a pelear era un tópico facilón, pero meridianamente aceptable. Se podía justificar que los personajes tenían una afición por la lucha paralela a su profesión. Pero en Quidditch World Cup tenemos a un equipo entero vestido de toreros. Cuatro componentes con traje de luces porque sí.
Punch Out | Don Flamenco, el boxeador
En Street Fighter II habíamos pasado de refilón por otro de los grandes tópicos españoles: el flamenco. Pero unos años antes Punch Out ya había caído en él de la forma explícita posible con el nombre de uno de los boxeadores: Don Flamenco. Porque en España todos los nombres comienzan por «Don» y continúan por algo típico de nuestra cultura. ¿Quién no tiene en su familia a un Don Paella, Don Tortilla o Don Ajo de Las Pedroñeras.
Broken Sword | La villa de Vasconcellos
En la primera entrega de Broken Sword viajábamos a la ficticia Villa de Vasconcellos, situada en la Costa Cálida, en España. La Costa Cálida está en Murcia y Vasconcellos es un apellido más Gallego -o portugués- que murciano, pero visto el panorama en otros juegos abrazamos este error geográfico como un soplo de aire fresco. Aquí nos encontramos con un trasfondo algo más histórico. O para ser más precisos, ficción histórica, ya que la Villa alberga reliquias templarias no documentadas y hace referencia a personajes ficticios. Eso sí, aunque nos libremos de los estereotipos más rancios, la nobleza vuelve a ser un lugar común, junto con los arreglos de guitarra clásica que acompañan al escenario.
Spinmaster | El aeropuerto de Madrid

Spinmaster es un arcade de Data East donde los protagonistas utilizan un yo-yo como arma. Tiene un tono muy humorístico, del estilo de Caveman Ninja Es uno de los pocos juegos de la época que no cae en los tópicos triviales. La referencia a España aparece nada más empezar el juego, con una bandera y un letrero que indica que estamos en el aeropuerto de Madrid. Eso sí, no esperes una representación fiel, es una caricatura en la que el aeropuerto parece más un hangar de los años 40 en un paraje remoto. Pero al menos no hay toros.