En 2021, nos llegó este Asterix & Obelix: Slap Them All de la mano de Microids. Un título que buscaba recuperar el espíritu arcade de los beat’em up noventeros con una estética moderna.


Asterix & Obelix: Slap Them All, es un beat’em up que recrea a la perfección las divertidas peleas de los irreductibles galos gracias a unos gráficos impecables y su estilo de juego que calca los comics de Uderzo y Goscinny. Sin embargo, peca de ser demasiado repetitivo y de tener una dificultad muy baja.

La primera vez que juegas a Slap them all, resulta divertido. Asterix y Obelix acaban con los romanos con la misma facilidad con la que lo hacen en los comics y en los dibujos. Las animaciones son graciosas y conservan a la perfección el humor slapstick de la obra original. Los gráficos son impecables y los personajes están perfectamente representados. Y sin embargo, el conjunto no termina de funcionar. La pantalla se llena de enemigos sin que lleguen a suponer un verdadero desafío. Al poco tiempo de jugar te das cuenta de que el reto no va a ser especialmente difícil. Puedes morir, sí, pero nada que ver con la dificultad de un beat’em up tradicional.


Debemos elegir a nuestro personaje antes de empezar cada fase, pero podemos intercambiarlos las veces que queramos durante la misma, así que la elección inicial no tiene ninguna relevancia en el juego. Eso sí, si alguno de los personajes muere, tendremos que comenzar la fase desde el principio. Gracias al sistema de intercambio, si vemos que un personaje tiene poca vida, podemos cambiarlo hasta que encontremos comida. Las diferencias entre Asterix y Obelix son más estéticas que jugables. Obelix es algo más lento, fuerte y puede golpear a enemigos que tenga agarrados, poco más. Lo que los hace distintos son sus sets de movimientos, que imitan muy bien a los vistos en comics y peliculas.

Nuestros héroes disponen de un botón de golpeo, uno de salto y otro de ataque especial que no resta vida, sino energía, que se recarga con bastante velocidad, por lo que apenas se penaliza su uso y podemos utilizarlo casi indiscriminadamente. También podemos correr y embestir pulsando dos veces en la dirección que queramos, una técnica que no produce mucho daño, pero que es bastante efectiva si la utilizamos constantemente. Además, podemos agarrar a los enemigos y lanzarlos contra los demás. Los movimientos son fluidos y los controles responden muy bien, pero está muy limitado en cuanto a movimientos y mecánicas. Se siente todo muy simple para ser un juego de 2021. No hay sistema de progresión, golpes desbloqueables, armas ni rutas ramificadas. A esto hay que sumarle una variedad de enemigos muy limitada y con una IA simplona, apenas hay enemigos que supongan un verdadero desafío.



Los escenarios son vistosos, pero también pecan de repetitivos y carecen de cualquier tipo de interactividad. Se limitan a algunos elementos que podemos romper como rocas o barriles que no guardan nada interesante. Solo podemos encontrar comida para recuperar vida o monedas. Las monedas únicamente sirven para acumular puntos, no los podemos canjear por nada útil. Es como si el juego tuviera un potencial enorme que no han explotado por algún motivo desconocido. En su lugar han decidido darle una duración que ronda las 6 horas, demasiado alta para la variedad de la que dispone. Hubiera sido preferible un juego mucho más corto y con más cariño por los detalles.