Kathy Rain es una aventura gráfica publicada en 2016 con estética de los 90. Un juego desarrollado por Clifftop Games y publicado por Raw Fury, donde debemos investigar un inquietante misterio en la ficticia población de Conwell Springs.
Nuestra aventura está ambientada en 1995. Kathy Rain es el nombre de nuestra protagonista, una estudiante de periodismo que vuelve al pueblo de su infancia tras la muerte de su abuelo. Su asistencia al funeral será el desencadenante de una investigación para saber qué le pasó a su abuelo, qué está pasando en Conwell Spring y, de paso, resolver algunos traumas familiares pendientes. Lo que empieza como un juego de detectives comenzará poco a poco a tomar tintes siniestros. El misterio está siempre sobrevolando Conwell Springs y el ambiente se torna tétrico y desasosegante por momentos. Para contrarrestar todo esto tenemos a Kathy, una chica rebelde que va en moto, fuma como un carretero y lleva un tasser para defenderse. ¿Defenderse de qué? Bueno, esa es la parte que nos toca descubrir jugando.

Una historia de misterio
Kathy Rain destaca por su tono serio, tratando de forma madura temas crudos como la salud mental, el suicidio y el fanatismo religioso. Es una historia de suspense y misterio, no esperes el humor de los clásicos de Lucas Arts, más bien algo como Gabriel Knight. Eso no significa que no haya algún momento que pueda ser cómico, pero la tónica general es la de un thriller con momentos de terror psicológico. La historia te atrapa desde el principio. El juego nos va introduciendo en la intriga poco a poco. Cada puzle y personaje nuevo nos va dando pequeñas cápsulas de información que van de desmadejando el misterio de Conwell Springs. Su único punto negativo es que el final es algo críptico. Kathy resuelve aquello que buscaba pero quedan algunos flecos que nos dejan la duda de qué ha pasado realmente.

Jugabilidad clásica
Es un juego corto si lo comparamos con clásicos similares, se puede terminar en unas seis horas, incluso quedándote atascado en algunas partes. La dificultad es moderada, aunque tiene algún que otro puzle que se te puede atragantar. El juego es bastante tiquismiquis con el orden de interacciones y con los detalles. En ocasiones no bastará con que nosotros veamos la solución, tenemos que hacérselo ver a Kathy o no realizará determinadas acciones. Aparte de eso, ocurren algunos eventos de forma imprevisible, como volver a un lugar y que haya un objeto o personaje que antes no estaba sin que hayamos hecho nada para que ocurra. No siempre está muy claro cuál es el próximo paso, pero forma parte de la mecánica de “detectives” que nos plantea la su argumento. No obstante, no hay muchas localizaciones disponibles, así que suele ser bastante sencillo seguir el hilo.
Su sistema point & click solo requiere del uso del botón izquierdo. Las acciones son contextuales y suelen consistir en “Ver”, “Usar” y “Combinar”; aunque hay una opción adicional que consiste en “Pensar”, que hace reflexionar a Kate sobre algún objeto y puede dar alguna pista. Durante la aventura van a cobrar especial importancia tres elementos: la libreta y la guía de teléfono. Kathy utiliza la libreta para apuntar todo lo importante, podremos utilizar estos apuntes para preguntar sobre ello a los personajes o para consultarlo en la guía telefónica, a la que le daremos un uso recurrente para encontrar direcciones o números.


Muy ligado a los 90
Como decía, Kathy Rain recuerda mucho al primer Gabriel Knight, tanto por su gráficos como por sus mecánicas y temática. Pero no es la única referencia noventera del juego, que no solo bebe de las aventuras gráficas de la época, también de las series. Todo tienen un aroma a Expediente X en su forma de introducir los misterios y al escepticismo de nuestra protagonista. Pero también se notan las referencias a Twin Peaks, en cómo representan los sueños y en el ambiente de misterio que envuelve al pueblo. Además podemos encontrar alguna referencia a películas de los 90 en forma de posters en la habitación de Kathy.
Una experiencia neo retro
Gráficamente tiene estética pixel art con la clásica resolución de 320×240, lo que significa que tiene una relación de aspecto 4:3, imitando las proporciones de los monitores antiguos. Esto hace que en pantallas modernas aparezcan las clásicas barras negras en los laterales. Entiendo que se buscaba una experiencia retro con esta decisión, pero difícilmente alguien va a jugar en un monitor antiguo y resulta raro que un juego de 2016 no se adapte al formato de la pantalla. De hecho, en la edición Director’s Cut de 2021 tiene formato 16:9 para “corregir” este aspecto. Independientemente de esto, el juego emula muy bien la experiencia de juego de los 90.




