Si recuerdas el sonido sintético de un Spectrum ZX, de una NES o de una Gameboy, ya conoces la música chiptune. Sonidos creados por un chip para ambientar los videojuegos antiguos.
La música y el sonido son un elemento indispensable para la inmersión en los videojuegos. Hoy en día cuentan con auténticas bandas sonoras dignas de una película, pero no siempre fue así. Antaño se caracterizaban por sonidos mucho más simples. Ese característico sonido enlatado de los juegos antiguos tenía un motivo que provenía de las limitaciones técnicas de los dispositivos donde funcionaban.
LA LIMITACIÓN DE hardware. IMPOSIBLE reproducir música grabada.
Los primeros ordenadores domésticos y las consolas de 8 y 16 bits eran incapaces de reproducir música grabada. En primer lugar por falta de memoria de almacenamiento. Para hacernos una idea, una sola canción en MP3 podría pesar el triple que un juego de Mega Drive. En cualquier caso, aunque hubiera existido un soporte para almacenarlo, el hardware hubiera sido incapaz de reproducir la música por falta de memoria RAM y potencia del procesador.
EL CHIP COMO INSTRUMENTO MUSICAL
Ante la incapacidad del hardware de reproducir música grabada, se utilizó un solución muy ingeniosa. Incorporar un chip capaz de generar notas musicales. El chip de sonido tenía la capacidad de reproducir sonidos básicos. Para que sonase música, se le ordenaba a través de una instrucción de programación que generase las notas correspondientes, de forma que el chip tocaba música en tiempo real. Es decir, el chip funcionaba como una orquesta, mientras que la programación funcionaba como una partitura. La calidad de sonido del chip era muy limitada, proporcionando un sonido sintético a base de ondas cuadradas, pero que salvaba la papeleta. El concepto era viable porque la instrucción de programación apenas ocupaba unos kilobytes de memoria, frente a los varios megabytes de una grabación de audio.
el ingenio de los compositores
A pesar de la limitaciones, los compositores llegaron a crear melodías icónicas que aun se recuerdan. La música de Super Mario Bros , Sonic, Tetris, The Legend of Zelda, Ghouls & Goblins o Street Fighter; son solo algunos ejemplos del esfuerzo que hicieron para crear sintonias memorables y reconocibles.
HOLA CD-ROM, ADIÓS CHIPTUNE
La llegada del CD-ROM abarató el almacenamiento de manera drástica. Tanto que aun sigue siendo la mayor revolución en la historia del almacenamiento digital. Los mejores cartuchos de Super Nintendo tenían una capacidad de 4 Mb, frente a los 650 de los primeros CD’s. Lo que supuso una capacidad 160 veces mayor. O 450 veces si lo comparamos con un diskette de 3,5″. Los desarrolladores pasaron de la limitación extrema de memoria a la abundancia. De pronto había espacio para incluir música sin problema. Además, las nuevas generaciones de consolas y PC’s incluían procesadores capaces de reproducirla. El chiptune había perdido su razón de ser.